La emergencia de un nuevo líder, de una nueva organización y de un nuevo profesional
Este artículo tiene la pretensión de mostrar algunos cambios que se están produciendo en diferentes ámbitos:
El mundo emocional ha estado menos presente de lo que debería en el entorno empresarial (me refiero concretamente al siglo pasado y a las multinacionales) y, por tanto, ha tenido poco impacto en los estilos de liderazgo y en el tipo de relaciones que hemos creado con nuestros colaboradores.
A finales del siglo XX el “boom” de la “Inteligencia Emocional” (en parte por J. Mayer, P. Salovey, D. Caruso, D. Goleman, R. Boyatzis, A. McKee, etc.) facilitó que las emociones se conocieran más y el por qué éstas eran tan importantes en el clima, la cohesión, la motivación y el rendimiento de un...
20 claves para desarrollarme y otras 20 más para desarrollar a otros
Del Manager del siglo XXI se esperan muchas cosas pues la complejidad del entorno, sumado la alta competitividad entre las empresas requiere profesionales con altas capacidades y excelente equilibrio para soportar la presión de tomar decisiones cada vez con mayor riesgo y convivir en un entorno de cambio constante donde ya no sólo es “el pez grande se come al pequeño” sino que coexiste con otro símil que bien puede ser el “rápido se come la lento”.
En el día a día cada líder tiene diferentes oportunidades para interactuar y conversar con sus colaboradores, no obstante a las conversaciones que quiero referirme en este artículo son las que despliegan cierta liturgia. Por liturgia me refiero a la conversación pactada con antelación y no algo informal entre pasillos; conversación que el líder “debería” preparar con esmero para conseguir los objetivos que se plantea y que “debería” finalizar con un plan de acción y su consecuente seguimiento. La utilización del condicional “debería” la hago pues muchas veces, por desgracia, no se tienen en...
Desde hace muchos años escucho el símil de “nuestra mochila” en referencia a una “mochila mental” en la cual cada ser humano es portador de ese “mundo de creencias” que configura el particular punto de vista del ser humano.
Estoy realizando un proceso de coaching con un Manager joven y recién promocionado. Entre otros objetivos, estamos trabajando el dar un feedback sincero a su equipo que hasta hace poco eran sus colaboradores. Este proceso de coaching me ha recordado un tema que podía ser interesante para el blog y por ese motivo consulté el material que guardaba de dos formaciones que realicé y que tenían que ver con el feedback (informe a cliente y otros apuntes de las sesiones).